Recibir un diagnóstico de cáncer de próstata genera, de forma natural, muchas preguntas. Una de las opciones de tratamiento más conocidas para la enfermedad localizada es la prostatectomía radical, un procedimiento quirúrgico con décadas de respaldo clínico. Aquí le explicamos, en términos sencillos, en qué consiste.

¿En qué consiste la prostatectomía radical?

Es una cirugía cuyo objetivo es extirpar por completo la glándula prostática junto con las vesículas seminales, el tejido que la rodea y, en algunos casos, los ganglios linfáticos cercanos. Se indica principalmente en hombres con cáncer de próstata localizado, es decir, cuando la enfermedad aún no se ha diseminado fuera de la glándula, y en quienes las condiciones generales de salud permiten una cirugía mayor.

¿Cómo se realiza?

Existen distintos abordajes quirúrgicos, y la elección depende del caso particular de cada paciente:

  • Prostatectomía abierta (retropúbica): se accede a la próstata mediante una incisión en la parte baja del abdomen.
  • Prostatectomía laparoscópica: se utilizan pequeñas incisiones e instrumental especializado con una cámara que guía al cirujano.
  • Prostatectomía transvesical: una técnica que se realiza a través de la vejiga, empleada en casos seleccionados.

El procedimiento se realiza bajo anestesia general y puede tomar entre dos y cuatro horas, dependiendo de la técnica y de la complejidad de cada caso.

Recuperación posoperatoria

Tras la cirugía, es habitual que el paciente permanezca hospitalizado por un periodo corto para vigilancia médica. Se coloca una sonda urinaria temporal, que suele retirarse entre una y dos semanas después, según indique el urólogo. La recuperación completa de las actividades cotidianas suele darse en el transcurso de algunas semanas, siempre bajo la guía del equipo médico.

Entre los efectos que el especialista discutirá con usted antes de la cirugía se encuentran cambios temporales o, en algunos casos, más prolongados en el control urinario y en la función sexual. Por eso la valoración previa, el diálogo abierto con el urólogo y el seguimiento posoperatorio son parte esencial del proceso.

¿Por qué elegir cirugía ambulatoria u hospitalización corta?

Cuando las condiciones del paciente lo permiten, realizar el procedimiento en un centro especializado en estadías cortas ofrece ventajas: atención más personalizada, menor exposición a infecciones hospitalarias y un ambiente más tranquilo para la recuperación inicial, siempre con los protocolos de seguridad que un procedimiento mayor exige.

Este artículo tiene fines informativos y educativos, y no sustituye una consulta médica. Cada caso de cáncer de próstata es distinto: la decisión sobre el tratamiento más adecuado debe tomarse junto a un especialista en urología, luego de una valoración individual.

¿Tiene un diagnóstico reciente y quiere una valoración?

Nuestro equipo de urología puede orientarle sobre las opciones disponibles.

Consultar por WhatsApp